Saturday, June 06, 2009

Love's not Time's Fool

"O blessed, blessed night! I am afeard.
Being in night, all this is but a dream,
Too flattering-sweet to be substantial."


¡Ay bendita, bendita noche! Temo
que al ser de noche, esto no sea más que un sueño
demasiado dulce y halagador para ser real.

Lo dijo Romeo, en esa etapa de enamoramiento en que los amantes están deslumbrados, cuando todo parece tan bello y frágil a la vez, como las alas mismas de las mariposas en el estómago. Romeo teme despertar de ese sueño maravilloso hecho realidad que está viviendo. Quiere suspender el tiempo, detener el reloj, desarmar el calendario. Que el momento perdure. Que la sensación permanezca.

Y está más que clara la representación del "ahora". La ironía de la frase es que sí está viviendo un sueño demasiado dulce para ser real. Pero es real y es ahora. Y tendrá todo el peso que representa sólo si él sabe disfrutarlo ahora. El futuro no existe. Él no lo conoce. Él sólo teme que esa sensación se vea amenazada. Y más allá de que nosotros -audiencia- sabemos qué dice el futuro de Romeo y somos conscientes de que Romeo y Julieta no pudieron realizar su amor en este mundo, en esta vida- la sensación que experimenta Romeo (y a la que la mayoría se refiere como "amor") nunca se vio amenazada. Ni siquiera por la tragedia misma. Todo lo contrario, la tragedia acentúa la sensación y la transforma en amor verdadero, en "no puedo seguir viviendo si vos no estás". Y también sabemos, aunque nadie lo diga, que ese mismo amor ha perdurado más allá del tiempo y quedado inmortalizado en una de las obras más célebres, extraordinarias y románticas de la literatura de todos los tiempos. Y entonces, el tiempo no existe.

Thursday, April 23, 2009

Who will believe my verse in time to come?

Se preguntó William Shakespeare hace más de cuatrocientos años cuando escribió el soneto XVII sin siquera imaginar la gran repercusión que tendría su nombre en tiempos venideros.

Hay quienes no se contentan con simplemente disfrutar la obra y se empeñan en entender cómo un hombre que dejó la escuela a los 15 años pudo haber escrito los versos más citados y más maravillosos que existen en inglés. Estos eruditos han desarrollado más de una teoría que afirma que Shakespeare en realidad no era Shakespeare, el que nació en Stratford y de quien hay tan poco registro histórico, sino que detrás de ese sobrenombre formado por la imagen de Palas Atenea saliendo de la cabeza de Zeus agitando una lanza (shaking a spear), se escondía el verdadero autor de las famosas obras que siguen inspirando hoy en día. Más allá de todas estas especulaciones, su obra perdura. Y eso nadie lo pone en duda.

Precisamente porque no hay registros precisos, no se sabe exactamente qué día nació William Shakespeare. Sin embargo, sí se encuentra registrado el 26 de abril de 1564 como la fecha de su bautismo en Stratford. Por aquel entonces, y como consecuencia de la alta tasa de mortalidad infantil, se solía bautizar a los niños luego de dos o tres días de nacidos. Curiosamente, la fecha de fallecimiento de Shakespeare fue el 23 de abril de 1616, según el calendario juliano. En algún punto de los casi cuatro siglos que nos separan de ese momento, algún estudioso confundió la fecha de su muerte y la registró como la de su cumpleaños y, dada la coincidencia, se convino en establecer la misma fecha para ambos acontecimientos.

Hoy, hay quienes prefieren recordarlo el 3 de mayo, que es la fecha equivalente en el calendario gregoriano. Hay una diferencia de diez días entre un calendario y el otro y este señor fue justo a vivir en esa época en que se estaba llevando a cabo la transición entre uno y otro.

A mí particularmente me encanta creer en el mito. Por eso elijo el 23 de abril para recordarlo, y de paso saborear la ironía de que, como consecuencia de todo este alboroto de fechas que no tiene nada qué envidiarle a los enredos que Will inventaba para sus comedias, Cervantes murió en la misma fecha pero diez días antes.



Y de yapa, una joyita hecha por otro grande que se ha ganado mi más profunda admiración.

Thursday, July 12, 2007

Sonnet 18


Sonnet 18

Shall I compare thee to a summer's day?
Thou art more lovely and more temperate:
Rough winds do shake the darling buds of May,
And summer's lease hath all too short a date:
Sometime too hot the eye of heaven shines,

And often is his gold complexion dimmed,

And every fair from fair sometime declines,

By chance, or nature's changing course untrimmed:
But thy eternal summer shall not fade
Nor lose possession of that fair thou ow'st,

Nor shall death brag thou wander'st in his shade,

When in eternal lines to time thou grow'st,

So long as men can breathe, or eyes can see,

So long lives this, and this gives life to thee

Soneto 18
He de compararte con un día de verano
Tú eres más encantadora y más delicada
Vientos feroces agitan los adorados capullos primaverales
Y la vida del estío no será extensa
A veces el ojo del cielo brilla con demasiado ardor
Y a menudo su cutis de oro se desvanece
Y toda belleza a veces pierde belleza
Por el destino, o por el inconstante curso de la naturaleza
Pero tu eterno estío no desaparecerá,
Ni perderá esa belleza que tú posees,
Ni la muerte en sus sombras te reclamará
Cuando en las líneas de la eternidad tú crezcas
Mientras los hombres sigan respirando, o los ojos sigan viendo,
Seguirá vivo esto, y esto te dará vida a ti

Thursday, June 28, 2007

Soneto 116 por William Shakespeare (traducción libre)


Que para la unión de las almas sinceras
yo no admita impedimentos. El amor no es amor
si se altera al enfrentar la alteración,
o flaquea cuando el que parte se aleja:
¡Oh, no! Es un faro siempre en pie,
que ve pasar las tempestades y nunca es derribado;
es la estrella para el navío a la deriva,
de valor incalculable, aunque se mida su altura.
El amor no es juguete del tiempo, aunque el carmín de labios y mejillas
caiga bajo el golpe de su guadaña;
el amor no se altera con sus cortas horas y semanas,
sino que todo lo soporta hasta el final de los tiempos.
Si estoy errado, y que eso se pruebe,
yo nunca he escrito, ni ningún hombre ha amado.

Saturday, October 28, 2006

Sonnet CXVI is Shakespeare’s masterpiece as regards the definition of true love. He describes love as guidance and hope: “it is an ever fix’d mark”, “it is the star to every wandering bark”. Perfect love is triumphant over time and even death.

However, it is curious to see how Shakespeare puts together such two controversial themes in the first two verses of the sonnet: love and marriage. Even though his use of the word “marriage” is metaphorical -meaning “union”-, it is highly suspicious that he has chosen such word and not any other synonym.

Likewise, when he describes what perfect love means, he makes use of structures in the negative: “Love is not love…”, “Love’s not Time’s fool”, “Love alters not”. His delight in playing with the language may lead us to think that in fact he was trying to convey that such perfect love does NOT really exist, though he wishes with all his heart, like all of us, that it did.

Wednesday, October 25, 2006

Sonnet CXVI

Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments. Love is not love
Which alters when it alteration finds,
Or bends with the remover to remove;
O, no! It is an ever fix'd mark,
That looks on tempests and is never shaken;
It is the star to every wandering bark,
Whose worth's unknown although his height be taken.
Love's not Time's fool though rosy lips and cheeks
Within his bending sickle's compass come;
Love alters not with its brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom.
If this be error an upon me proved,
I never writ, nor no man ever loved.